jueves, 20 de marzo de 2014



En busca de la dignidad perdida

NUESTRA OPINIÓN: Taller periodístico
Grupo Alberto Navarro Pastor

Después del tiempo que llevamos de pre-dictadura, sufriendo los avatares de tantos despropósitos, desmanes, desplantes, abuso de poder y sobre todo insultos a la inteligencia, queriendo hacernos creer que somos los responsables de la bancarrota de este país, culpándonos de haber vivido por encima de nuestras posibilidades… y que a trancas y barrancas estamos llevando lo mejor posible, parece increíble que los asuntos de gran envergadura que están asolando este país continúen estancados y algunos verdaderamente sangrantes, queden relegados a un segundo lugar.

Mientras unos viven en los maravillosos mundos de “Yupi”, otros carecen de lo más elemental, para llevar una vida digna, y otros lamentablemente, están a punto de perderlo. Después de tantas manifestaciones, y protestas por la burla que supone la flamante nueva Ley de educación que nos quieren endosar, los recortes en la sanidad, el hachazo mortal asestado a los presupuestos de la dependencia, las cifras del paro que milagrosamente bajan, al mismo tiempo que misteriosamente bajan las cotizaciones a la Seguridad Social; el expolio a los pequeños ahorradores por parte de los Bancos que además de sin dinero les han dejado sin casa. Los contratos basura la vergonzante subida de impuestos y retenciones que encubren una alarmante bajada de las pensiones…tantas y tantas cosas verdaderamente penosas dirigidas a sumirnos nuevamente en la ignorancia y en la miseria. Algo que no debemos consentir. Posiblemente la mayor equivocación cometida por demasiadas de las personas pertenecientes a las clases políticas, haya sido subestimar al pueblo español.

Y mientras tanto, cada día sale a la luz un nuevo escándalo, una nueva “presunción” de delito contra la hacienda pública y las arcas del estado, de gentes muy posicionadas en las altas esferas, y estos delincuentes pasan sin pena ni gloria, esos tienen patente de corso y si sus padrinos son potentes, de los que tienen mucho que ocultar, salen limpios de polvo y paja, y si no lo son, pues una multa (que por supuesto no pagan) y listos, borrón y cuenta nueva.

Ante tanto despropósito se ha ido gestando un movimiento ciudadano pacifico denominado Marcha por la Dignidad, que recorriendo a pie gran parte de España tiene su destino en la capital, en Madrid y si bien no está teniendo mucha repercusión en los medios de comunicación habituales, sí lo está teniendo entre las gentes de igual sentir que se le van sumando en su recorrido. Se trata de defender la dignidad que nos pretenden arrebatar, y que las personas que nos gobiernan parecen haber perdido por completo. Que sean dignos en sus cargos y de sus cargos y que dejen de manipular la verdad.

Durante el tiempo en que hemos vivido en Democracia, hemos podido salir un poco de la ignorancia, se ha podido estudiar, dialogar, conocer otras formas de vida, se han adquirido derechos y también responsabilidades que por desgracia algunos han olvidado, hemos aprendido a vivir con dignidad y esto no se puede perder, es incuestionable. Que se enteren de una vez aquellos que por tener un mínimo de poder a su alcance, ya se creen los dueños de la dehesa.

Aunque deseamos el éxito de esta marcha de todo corazón, es posible que todo este esfuerzo caiga en saco roto como en otras ocasiones. No hay mas ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír; y de esos hay unos cuantos en esta viña del Señor, pero hay que seguir en la brecha. Como dice Machado “se hace camino al andar”.

Elda, 18 de Marzo del 2014

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