viernes, 14 de diciembre de 2012


Madrid…Madrid…Madrid…
 

Nuestra Opinión: Taller Periodístico
Grupo Alberto Navarro

 
Los últimos acontecimientos que hemos conocido estas pasadas semanas a través de la prensa, radio y TV,  que han ocupado largas horas de debates y conjeturas en innumerables tertulias, de experimentados periodistas y expertos profesionales de la política  y que han concluido de forma tan desastrosa, prácticamente nos han despojado de las pocas esperanzas que nos quedaban para seguir creyendo en la justicia y en que el clamor popular que desde los cuatro puntos cardinales de este viejo país se ha dejado sentir habría servido para algo; pero lo cierto es que estamos sufriendo la insensatez de gente sin vergüenza y sin escrúpulos, y nos sentimos tristemente, abandonados a nuestra propia suerte; creíamos que lo habíamos visto todo pero, posiblemente y decimos posiblemente, aunque, estamos casi seguros, dado el grado de desfachatez, falta de ética, indiferencia, prepotencia, desprecio, manipulación e impunidad con que se están moviendo las autoridades madrileñas, posiblemente, volvamos a  ser testigos de nuevos desmanes que ni siquiera en nuestras peores pesadillas podríamos soñar. Aunque en esta ocasión han dejado el listón tan alto que es posible que ni siquiera ellos mismos puedan superarlo.
 Nos estamos refiriendo al sangrante caso del Madrid Arena en el que ha habido cinco víctimas y al espectacular carpetazo que le acaban de dar a la investigación llevada a cabo en estas últimas semanas. No teníamos grandes esperanzas de que hubiera culpables ni castigos, pero esto ha sido la gota que ha colmado el vaso. No ha podido ser más “chusco” ni más indigno. Para empezar la señora Alcaldesa, se marcha a un lujoso (como no podía ser menos) Balneario o Spa, en Portugal, bien lejos, pero eso sí, reflexionando día y noche, entre burbuja y burbuja, posiblemente, sobre la forma de salir airosa de este tremendo suceso, sin ni tan siquiera ponerse en contacto con la familia de estas pobres víctimas. Y que sepamos, tampoco la chica que ha pasado un mes en el hospital ha recibido visita alguna por parte de las autoridades. Hay una dimisión de un concejal, porque según él mismo, era lo que le dictaba su conciencia que debía hacer. Mientras tanto y en un país como este, campeones del mundo mundial en futbol, se van pasando la pelota unos a otros y al que se la quiten, se la carga. El  promotor del evento conocido en mundillos de dudosa legalidad, solo por dinero, dobla el aforo, reduce al personal de seguridad; nadie avisa al Samur; solo tienen un médico jubilado; los pasillos que dan al exterior la mitad cerrados, porque al haber menos vigilantes…Según hemos visto en las imágenes los vigilantes no fueron precisamente “finos” en su trato, con unos cuantos jóvenes que querían abandonar el recinto. El  señor empresario, esa noche, ni  tan siquiera se presenta.
 No sabemos qué clase de Ley del silencio existe entre todas las personas y organismos implicados, aunque podemos imaginarlo, para que a la vista de las declaraciones de testigos presenciales ante la comisión investigadora y de la inspección del lugar de los hechos, que no dejan ninguna duda de que hay al menos tres presuntos culpables, (el Ayuntamiento como propietario y responsable de las pésimas condiciones del local; el Gobierno, como garante de la seguridad y atención médica, y el Promotor del evento, responsable de la seguridad interior de todos y cada uno de los asistentes) se vayan a salir de rositas. Después de tantas declaraciones después de tantas indagaciones y después de tanto dolor, resulta que todos lo habían hecho a las mil maravillas. Por lo visto fue cosa del diablo, o del más allá, como era Halloween…
No queremos ni mucho menos parecer frívolos, pero nuestro sentir y lo que demandamos es que el Ayuntamiento de Madrid, con su Alcaldesa a la cabeza, dimita en pleno, junto con los responsables de los ministerios implicados; el presunto mafioso Flores directamente a la cárcel y a la señora Alcaldesa que por favor no sea tan déspota, pida personalmente perdón y muestre sus condolencias (si las tiene) a cada una de las familias de las jóvenes fallecidas. Nos ha indignado ver al empresario de Diviertt tan campante, libre, sin cargos y al parecer sin multa alguna y además dice que demandará al Ayuntamiento, por las malas condiciones del local.
 Es cierto que a esas pobres jóvenes nadie va a devolverles la vida, pero aunque solo sea por respeto compórtense con un mínimo de humanidad, y hagan justicia que es lo que se espera en estos casos. Aun siendo esto muy malo hay otra cosa que tampoco tiene desperdicio, se trata de que el “señor” Flores está preparando otra macro fiesta para nochevieja de las mismas características que la del Arena, la verdad es que ya es fuerte que no le metan en la cárcel, pero que encima le concedan el permiso para volver a delinquir, eso sí que es de Juzgado de Guardia,. Y la Oposición… ni está ni se la espera. Si la gente fuese consecuente no acudiría a ningún evento que organizara este impresentable. Es como jugar a la ruleta rusa.
Es posible que haya razones ocultas o que nosotros desconocemos, pero a nuestro entender, lo más seguro es no sean muy lícitas, para que se amparen unos a otros, porque la verdad no nos podemos creer que todo lo que reluce sea oro. Algo que también nos choca, es el silencio de las familias, ante el  hecho tan tremendo por el que están pasando, quizás sea la discreción lo que más necesitan, pero ya deberían estar demandando hasta al Lucero del Alba y con toda razón. Vaya nuestro sentido pesar para todos ellos, por todo lo que deben estar sufriendo.
Y a las autoridades les preguntamos ¿hasta cuándo recintos festivos-ratonera para nuestros jóvenes, regentados por desaprensivos que solo buscan llenar sus bolsillos? ¿Se han parado a pensar que ellos son nuestro futuro? Esto no se refiere solamente a Madrid, sino a cualquier rincón de nuestra geografía, donde puedan darse fiestas de esta índole, tan multitudinarias. Tengamos claro que lo primero son las personas y su seguridad.

Elda, 8 de diciembre del 2012

 

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