Madrid…Madrid…Madrid…
Nuestra
Opinión: Taller Periodístico
Grupo
Alberto Navarro
Los últimos acontecimientos que hemos conocido estas pasadas
semanas a través de la prensa, radio y TV, que han ocupado largas horas de debates y
conjeturas en innumerables tertulias, de experimentados periodistas y expertos
profesionales de la política y que han
concluido de forma tan desastrosa, prácticamente nos han despojado de las pocas
esperanzas que nos quedaban para seguir creyendo en la justicia y en que el
clamor popular que desde los cuatro puntos cardinales de este viejo país se ha
dejado sentir habría servido para algo; pero lo cierto es que estamos sufriendo
la insensatez de gente sin vergüenza y sin escrúpulos, y nos sentimos
tristemente, abandonados a nuestra propia suerte; creíamos que lo habíamos
visto todo pero, posiblemente y decimos posiblemente, aunque, estamos casi
seguros, dado el grado de desfachatez, falta de ética, indiferencia,
prepotencia, desprecio, manipulación e impunidad con que se están moviendo las
autoridades madrileñas, posiblemente, volvamos a ser testigos de nuevos desmanes que ni
siquiera en nuestras peores pesadillas podríamos soñar. Aunque en esta ocasión
han dejado el listón tan alto que es posible que ni siquiera ellos mismos puedan
superarlo.
Nos estamos refiriendo
al sangrante caso del Madrid Arena en el que ha habido cinco víctimas y al
espectacular carpetazo que le acaban de dar a la investigación llevada a cabo
en estas últimas semanas. No teníamos grandes esperanzas de que hubiera
culpables ni castigos, pero esto ha sido la gota que ha colmado el vaso. No ha
podido ser más “chusco” ni más indigno. Para empezar la señora Alcaldesa, se
marcha a un lujoso (como no podía ser menos) Balneario o Spa, en Portugal, bien
lejos, pero eso sí, reflexionando día y noche, entre burbuja y burbuja,
posiblemente, sobre la forma de salir airosa de este tremendo suceso, sin ni
tan siquiera ponerse en contacto con la familia de estas pobres víctimas. Y que
sepamos, tampoco la chica que ha pasado un mes en el hospital ha recibido
visita alguna por parte de las autoridades. Hay una dimisión de un concejal,
porque según él mismo, era lo que le dictaba su conciencia que debía hacer. Mientras
tanto y en un país como este, campeones del mundo mundial en futbol, se van
pasando la pelota unos a otros y al que se la quiten, se la carga. El promotor del evento conocido en mundillos de
dudosa legalidad, solo por dinero, dobla el aforo, reduce al personal de
seguridad; nadie avisa al Samur; solo tienen un médico jubilado; los pasillos
que dan al exterior la mitad cerrados, porque al haber menos vigilantes…Según
hemos visto en las imágenes los vigilantes no fueron precisamente “finos” en su
trato, con unos cuantos jóvenes que querían abandonar el recinto. El señor empresario, esa noche, ni tan siquiera se presenta.
No sabemos qué clase
de Ley del silencio existe entre todas las personas y organismos implicados,
aunque podemos imaginarlo, para que a la vista de las declaraciones de testigos
presenciales ante la comisión investigadora y de la inspección del lugar de los
hechos, que no dejan ninguna duda de que hay al menos tres presuntos culpables,
(el Ayuntamiento como propietario y responsable de las pésimas condiciones del
local; el Gobierno, como garante de la seguridad y atención médica, y el
Promotor del evento, responsable de la seguridad interior de todos y cada uno
de los asistentes) se vayan a salir de rositas. Después de tantas declaraciones
después de tantas indagaciones y después de tanto dolor, resulta que todos lo
habían hecho a las mil maravillas. Por lo visto fue cosa del diablo, o del más
allá, como era Halloween…
No queremos ni mucho menos parecer frívolos, pero nuestro
sentir y lo que demandamos es que el Ayuntamiento de Madrid, con su Alcaldesa a
la cabeza, dimita en pleno, junto con los responsables de los ministerios
implicados; el presunto mafioso Flores directamente a la cárcel y a la señora
Alcaldesa que por favor no sea tan déspota, pida personalmente perdón y muestre
sus condolencias (si las tiene) a cada una de las familias de las jóvenes
fallecidas. Nos ha indignado ver al empresario de Diviertt tan campante, libre,
sin cargos y al parecer sin multa alguna y además dice que demandará al Ayuntamiento,
por las malas condiciones del local.
Es cierto que a esas
pobres jóvenes nadie va a devolverles la vida, pero aunque solo sea por respeto
compórtense con un mínimo de humanidad, y hagan justicia que es lo que se
espera en estos casos. Aun siendo esto muy malo hay otra cosa que tampoco tiene
desperdicio, se trata de que el “señor” Flores está preparando otra macro
fiesta para nochevieja de las mismas características que la del Arena, la
verdad es que ya es fuerte que no le metan en la cárcel, pero que encima le
concedan el permiso para volver a delinquir, eso sí que es de Juzgado de
Guardia,. Y la Oposición… ni está ni se la espera. Si la gente fuese
consecuente no acudiría a ningún evento que organizara este impresentable. Es
como jugar a la ruleta rusa.
Es posible que haya razones ocultas o que nosotros
desconocemos, pero a nuestro entender, lo más seguro es no sean muy lícitas,
para que se amparen unos a otros, porque la verdad no nos podemos creer que
todo lo que reluce sea oro. Algo que también nos choca, es el silencio de las
familias, ante el hecho tan tremendo por
el que están pasando, quizás sea la discreción lo que más necesitan, pero ya deberían
estar demandando hasta al Lucero del Alba y con toda razón. Vaya nuestro
sentido pesar para todos ellos, por todo lo que deben estar sufriendo.
Y a las autoridades les preguntamos ¿hasta cuándo recintos
festivos-ratonera para nuestros jóvenes, regentados por desaprensivos que solo
buscan llenar sus bolsillos? ¿Se han parado a pensar que ellos son nuestro
futuro? Esto no se refiere solamente a Madrid, sino a cualquier rincón de
nuestra geografía, donde puedan darse fiestas de esta índole, tan
multitudinarias. Tengamos claro que lo primero son las personas y su seguridad.
Elda,
8 de diciembre del 2012

