AUNQUE
NO TENGA TITULO…
Nuestra
Opinión: Taller Periodístico
Grupo
Alberto Navarro Pastor
Podríamos llamar a este escrito de
varias maneras: La Crónica de un cese anunciado; La Ley del Embudo; La injusticia
de la Justicia, etc. Pero nos centraremos solamente en el resultado y en las consecuencias y nos
dejaremos de comenzar con frases grandilocuentes que, al fin y al cabo, solo
sirven de adorno. Nos estamos refiriendo naturalmente, al proceso al Juez
Garzón. Estamos ante una persona valiente, que ha llamado a las cosas por su
nombre. Pareció por un momento que se dejó deslumbrar por la política, unos
dicen que por desengaño, otros que por soberbia al no conseguir el puesto que
había perseguido, lo cierto es que volvió a vestir la toga y de todos es conocida,
su intervención en casos de gran calado nacional así como sus resultados.
También los hubo a nivel internacional, como fue el caso Pinochet, sus
consecuencias y su repercusión en el mundo entero provocó, entre otros, el
eterno agradecimiento de madres, padres y familiares de personas desaparecidas,
asesinadas brutalmente sin el menor escrúpulo. Todos conocemos su lucha sin
cuartel contra el narcotráfico y el terrorismo y los resultados obtenidos.
Pues resulta que, cuando este juez ha
querido intentar cerrar la herida que produjo el Franquismo, con la maraña tan
grande de muertos injustificados (pues no es lo mismo morir en una guerra, que
muchos años después de finalizada esta), su actuación es calificada de ilegal. ¿Es
ilegal que las madres o los familiares puedan enterrar dignamente los escasos restos
de sus hijos, de sus hermanos, de sus maridos, de sus padres? Nosotros nos
preguntamos ¿Si es esta la misma Justicia que dio el visto bueno al resto de
las causas anteriores? También nos
preguntamos ¿Es la misma que ha absuelto a Camps y compañía de sus cargos de
malversación? Si es la misma justicia, visto está que a unos les da un premio
por llevar a su Comunidad a la bancarrota y les da libertad para que continúen
haciendo desmanes. Sin embargo al otro, a quien ha intentado que realmente se
haga justicia, le inhabilitan para que no pueda seguir cumpliendo con su
trabajo. Creo que cuando Franco decía que lo había dejado todo “atado y bien
atado” conocía muy bien a “su España”.
Hasta que esta etapa no se cierre,
los españoles no podremos dormir en paz, cada uno por un motivo. Las heridas
siguen abiertas y el paso que ha querido dar el Juez Garzón es imprescindible
que se ejecute, ocurra lo que ocurra, es algo que pide el sentido común, que
está muy latente en la memoria y en el corazón de los familiares, de
innumerables víctimas de la barbarie de
un pueblo sin alma. Además los testimonios que hemos escuchado así lo
proclaman.
No entendemos cómo un Poder Judicial
que se declara así mismo apolítico e imparcial, puede pronunciar sentencias
como estas. Es posible que el Juez Garzón haya pecado de soberbia y en algunos
casos se haya saltado algún protocolo, pero es un hombre que busca la equidad y
lo ha demostrado. Sinceramente creemos que a la Justicia le han quitado la
venda de los ojos y con ella por tanto, su imparcialidad.
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