COMPROMISO POR CUMPLIR
viernes, 26 de marzo de 2010
El tema de esta semana es un poco controvertido, todos creemos que la
situación que se vive, no solo en España, sino la mayoría de países es muy
delicada, el empleo se destruye constantemente sin encontrar nuevas vías que
permitan salir a flote a las empresas en crisis y esta razón es la que los
responsables políticos vienen esgrimiendo para, de forma un tanto superficial,
justificar los recortes de los fondos que viene dedicando desde hace muchos
años, para ayudar al desarrollo de países empobrecidos por el intervencionismo
de las superpotencias, algo que en muchos casos es una burda excusa para
desviar ese dinero a otros menesteres más productivos para sus intereses. Pero
esto que muchos ven como una justificación, solo crea un clima xenófobo,
alimentado por consignas populistas, carentes de contenido y de razonamientos
lógicos. El grupo Alberto Navarro Pastor, ha llegado a conclusiones más
profundas y directas que las apuntadas en el artículo semanal, sin embargo,
para evitar fricciones se ha optado por hacer solo eso: apuntar, ahora
es el momento de que cada lector llegue e sus propias conclusiones y esas, nos
gustaría conocerlas, por lo que os invitamos a compartirlas con todos en el
blog:ADELANTE.
Nuestra Opinión: Taller de Prensa y Lectura
Grupo “Alberto Navarro Pastor “
COMPROMISO POR CUMPLIR.
Esta semana y convocado por este grupo de opinión, contamos con la
presencia de Paco Martínez, integrante de varias plataformas sociales, como por
ejemplo la del “0,7” y “Otro mundo es Posible”.
El tema en cuestión era el primero. Hace más de treinta años se
decidió en Naciones Unidas dedicar el 0,7 % del P.I.B. de los estados que la
componen, a los países “Del Tercer Mundo”, “Países Subdesarrollados” o “Países
en Vías de Desarrollo”, eufemismo mediante, países con pocos recursos
económicos, vamos, los pobres de toda la vida a los ojos de muchos. España
presente desde los comienzos en este compromiso, ha tratado, a través de sus
gobiernos, hacer efectivo este cumplimiento que osciló entre el 0,16 % hasta el
0,56 % de este año, pero nunca se ha logrado en este tiempo alcanzar el 0,7 %
primigenio. Ha habido fluctuaciones en algunas comunidades autónomas. En cambio
los países Nórdicos han dado el ejemplo cumpliendo con los términos de las
aportaciones que se contrajeron en su momento. Este porcentaje se obtiene de
los impuestos, impuestos que todos pagamos en este país. Las dudas y tal vez la
falta de información, porqué no decirlo, nos lleva a pensar que este
compromiso, consensuado y asumido, no es tal. El dinero recaudado, se
distribuye a las ONG´s, que con proyectos o proyectos mediante, lo redistribuye
a las ONG´s locales de los países en cuestión. Este esfuerzo solidario que
asumieron muchos gobiernos se ve en el tiempo con las posibilidades mermadas de
cumplir. Todavía y después de treinta años, el sistema no está lo
suficientemente aceitado como para que esta ayuda se haga efectiva en su
totalidad. El dinero se encuentra, pero no donde a muchos nos gustaría que
estuviese y a unos pocos si. La realidad que se plantea desde hace algunos años
coincide ahora con la Gran Crisis que afecta a muchos países y que suma más
miseria a los que ya la padecían y que dependen aún más de estas ayudas. El
sentimiento solidario personal va mucho más allá de las directivas impositivas
que mandan. El pueblo confía, la gente confía en las ayudas que salen de origen
y en los receptores que serán los destinatarios en obras de estos dineros. La
pobreza económica se ha utilizado como argumento, poco ortodoxo, para
beneficiarse de muchas ayudas que lamentablemente no llegan a donde más falta
hace. Cuando la solidaridad se confunde con la caridad la demagogia y la
hipocresía encuentran su respuesta. Como en muchos temas que nos conciernen, o
nos tendría que concernir, a la respuesta de “que ahora los pobres están aquí y
que por eso se destina menos dinero para ayudar en otros países” nos debería
hacer reflexionar como comunidad y exigir a quien corresponda que cumpla con
aquél compromiso asumido en su oportunidad; siempre con el sentido común como
premisa. Injusticias sociales hubo, hay y habrá, está en nosotros informarnos,
averiguar más y actuar en consecuencia y que algún día el 0, 7 % de ayuda
desaparezca, no porque los gobiernos no cumplan, sino porque ya estarán
satisfechas todas las necesidades primarias de nuestros prójimos, algo que hoy
dista mucho de llegar a término.
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